octubre 10, 2026
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El nuevo centro científico amenaza con disparar costes y expulsar a vecinos del barrio

La magia de la ciencia tiene un precio, y en Barcelona parece que los conejos que se sacan de la chistera son cada vez más caros. El Antic Mercat del Peix, ese solar que durante años ha sido testigo del olor a marisco y las negociaciones de los pescadores, ahora se convertirá en un templo de la investigación. Una transformación digna de aplauso, sin duda, pero que no está exenta de trucos de ilusionismo que podrían dejar a más de uno con la boca abierta y el bolsillo temblando.

Jordi Camí, el farmacólogo con dotes de prestidigitador, ya nos sorprendió con el Parc de Recerca Biomèdica, un truco de aparición que dejó a todos boquiabiertos. Ahora, con el Antic Mercat, repite la jugada: un solar vacío se convierte en un centro de ciencia de la nada. ¡Ta-da! Sin embargo, este número de magia tiene un costo, y no me refiero solo a los 150 millones de euros que, según fuentes bien informadas, se estima que costará el proyecto.

La ciencia es progreso, pero también es un imán para la especulación. Con la llegada del nuevo centro, los alquileres en el barrio ya han comenzado a subir. Los vecinos, esos que durante años han dado vida a las calles adyacentes, se enfrentan ahora a la posibilidad de ser expulsados por la gentrificación. Un estudio reciente, aunque no oficial, sugiere que en los últimos seis meses los precios de la vivienda en la zona han aumentado un 20 %, una tendencia que amenaza con convertir el barrio en un enclave exclusivo para científicos y profesionales de alto poder adquisitivo.

Mientras celebramos la llegada de la ciencia, no deberíamos cerrar los ojos ante las consecuencias sociales. La magia de Camí es admirable, pero sería aún más impresionante si, además de centros de investigación, lograra hacer aparecer soluciones para que los vecinos no desaparezcan del barrio. Porque, de lo contrario, este truco de ilusionismo podría convertirse en una triste realidad: la ciencia avanza, pero la gente se queda atrás.